lunes, 31 de octubre de 2011

Capítulo 6.~ Maratón.

¿Confías en mí?
¡Joder! ¿Y ahora que hago? ¡Les voy a matar a todos!
- ¿Qué?.-Estaba confuso. Todavía no había procesado toda esa información.
- Lo que has oído McCann.-Soltó una carcajada. Que asco les tenía a todos esos hipócritas estúpidos.- ¿Quieres que a tu preciosa chica no la pase nada malo?
Estaba perdiendo los estribos. Suspiré y tape el movil.
- Ahora vuelvo, ¿vale?.-Le susurré a Nicol.
Ella asintió y yo me fuí a otra parte de la casa.
- ¿Qué, McCann? ¿Quieres salvar a tu chica?.-Dijo gracioso.
- Sí.-Dije frío intentando no explotar y ponerme a gritar.
- Vale.-Rió cínico.- Dentro de una semana te llamaré para darte instrucciones. Disfruta este tiempo con tu chica, después las cosas se complicarán McCann.
Suspiré. Me estaba tocando demasiado los cojones y en una de estas iba a saltar.
Colgó.
Apreté fuertemente mis puños. Las uñas se me estaban marcando en la palma de la mano cuando, sin poder evitarlo, llevé rápidamente mi brazo a la pared e hice un agujero. Repiré fuertemente y suspiré, intentando tranquilizarme.
|Narra Nicol|
Me preocupé. Cuando salió estaba totalmente pálido, y eso es raro en él. Estuve pensando un rato, cuando un gran estruendo me sobresaltó. Corriendo entré en la habitación en la que estaba Jason y le ví. Tenía el brazo literalmente dentro de la pared y estaba respirando muy muy fuerte. Tenía miedo, ¿le habría pasado algo?
Me acerqué sin hacer ruido a él y le abracé. Fuerte y cálido. Un abrazo sin prisas, sin preocupaciones ni prejucios. Simplemente un abrazo que yo necesitaba y él, tambien.
- Sh...sh...-Intenté calmar su agitada respiración.
Suspiró y se dió la vuelta para poder pasar sus brazos por mi cintura, agarrádome fuertemente.
- ¿Qué pasó?.-Susurré pausadamente mientras apoyaba mi cabeza en el hueco de su hombro y su cuello.
Respiró hondo, dispuesto a responder.
- Nada, tranquila. No pasa nada.-Maculló entre dientes escupiendo la última palabra.
Me separé ligeramente y le miré a los ojos...Me estaba mintiendo. Se lo notaba, y aunque sabía que no quería hablar de ello, pensaba averiguarlo.
- No me mientas, lo haces muy mal.-Solté una pequeña carcajada. El ambiente estaba muy tenso, y lo relajé todo lo que pude.
Suspiró de nuevo. ¿Qué es que no puede parar de suspirar? Porque es lo único que ha hecho en estos minutos.
- No quiero hablar de ello...-Musitó molesto mientras que se daba la vuelta, dejandome mirando a su espalda.
- Lo sé.-Afirmé.
¿Se pensaba que no lo sabía? Sí, sí que lo sabía. Pero de todos modos, quiero descubrir lo que pasa.
- ¿Entonces?.-Se giró y frunció el seño.
- Quiero saber lo que pasa-.Volví a afirmar. Ahora mismo, tenía mis ideas muy claras.
- ¿Confías en mí?.-Preguntó serio.
¿Confiar en él? No lo tengo claro, pero...., sí, confío en él. Por muy imposible que sea, por muy alocado que sea. Sí, confío en un criminal. Confío en Jason McCann.
- Sí.-Le contesté segura, ahora más que nunca.
- Entonces confía en mí cuando te digo que no permitiré que nada malo te pase, ¿si?.-Acarició suavemente mi mejilla.
Asentí. Confiaba en él, y sabía que era lo correcto.
- Venga, vamos.- Sonrió.- Que te ayudo a hacer lo deberes.
Reí, no pude evitarlo. ¿Ayudarme él? ¡Pero si no había venido todavía a clase!
- ¡Pero si todavía no has ido a clase!.-Exclamé divertida.
- ¿Y tú cómo sabes eso, eh?.-Dijo en un tono gracioso y sonrió. Dios su sonrisa; perfecta.
- Pues eeeh...no sé...-Me hice la tonta, sabía perfectamente por qué.- Mmm...¡ah! ¡ya sé! ¡¿por qué vas a mi clase?!.-Pregunté en un tono de ¿no es evidente?.
- ¿Qué qué?.-Parecía que sus ojos se le fueran a salir.
- Pues eso.-Reí.- Que se supone eres mi compañero en clase, pero cómo nunca vas...-Solté una leve carcajada.
- No, no. Pues a partir de ahora voy siempre, vamos.-Rió.- Bueno, ¿subimos y así me pones un poco al día mientras que haces los deberes?
Asentí y me dió un leve beso en los labios.
[...]
|Narra Jason|
- Ah, vale, vale.-Dije al haberlo comprendido tras varios intentos. Esto de las matemáticas no era lo mío.
Ahora que lo pienso...¿hace cuanto que yo no abría un puto libro? Cuatro o cinco años, más o menos. ¿Por qué derrepente conozco una chica y hago todo lo que sea para poder pasar el mayor tiempo posible con ella? Esto no es normal en mí. Lo habitual sería que estuviera en alguna de esas calles graffiteadas, con algunas putas y algunos compañeros de varias peleas. ¿Tanto he cambiado en un solo día? Me extraña demasiado. Pero a decir verdad...me siento bien. Me siento realmente vivo sin tener que acabar con la vida de algún gilipollas para ello, y me siento bien. Todo gracias a ella y a su manera de volverme totalmente loco y acelerar mi pulso con solo mirarme...¿me estaré enamorando? No, no puedo enamorarme. Yo soy un tío de sexo, drogas y alcohol. No de abrazos, caricias y besos. ¿Por qué cambié de un lado a otro con solo una mirada suya?
- Entonces lo has entendido, ¿no?.-Me preguntó con una gran sonrisa en la cara.
No pude evitar sonreir al darme cuenta de que ella tambien lo estaba haciendo.
- Sí, más o menos.-Reí fuertemente.
Me miró y me besó en la mejilla. Me sonrojé.
- Oye..., ¿hace cuanto que no estudias ni vas a clase?.-Su rostro se tornó preocupado.
No quería agoviarla más, ya tenía bastante con su vida cómo para que encima se tuviera que ocupar de la vida de un estúpido cabrón cómo yo.
- No mucho.-Sonreí para intentra aparentar convincente.
Hizo una mueca extraña, no se lo creía. Aunque prefirió dejarlo atrás y cambiar de tema.
- Jason.-Me llamó y la miré a los ojos.- Todavía son las siete y media, ¿quieres ver una película?
Una película..., ¿hace cuanto que no veo una? Años, muchos años.
- Claro.-Lo que sea por ella.- ¿Cuál?
- Luna Nueva.-Sonrió de oreja a oreja.
Oh Dios mío...¿me va a hacer tragarme toda la película del Robert y el Taylor? ... Bueno, aguataré. Pero solamente por ella.
Bajamos al salón y se sentó en el sofá. Yo me puse al lado y acomodé una manta por encima de nosotros.
Le dió al <<Play>>.
[...]

No hay comentarios:

Publicar un comentario